miércoles, 6 de junio de 2007

CUANDO ME VOY CON MI CARAVANA


El tiempo se para cuando viajo en la casa con ruedas. Soy la primera que se sube, para pillar el mejor sitio, y la primera que se baja, deseando de ver donde me ha llevado esta vez. Yo solo tenía 3 meses cuando la conocí así que es mi tercera casa. La primera fué la calle. La segunda el piso de mis dueños, pero sin duda donde mejor me lo paso es en la que menos metros cuadrados tiene, porque en realidad tiene kilómetros de paisajes delante de su puerta, pasando como las ruedas de una tragaperras que en algún momento se detiene y te deja ver donde se ha afincado por fin.














Por eso, me duermo en el viaje, para que así llegue antes a esa playa o monte donde me llegará la lengua al suelo de tanto correr, donde las olas o las plantas que oler serán infinitas. Y donde por la noche después de una cenita de las güenas me quedaré sopa hasta la mañana siguiente, pero eso si, tempranito que hay que aprovechar el momento porque es lo malo de esta casa: está poco tiempo parada, y una de las arrancadas puede ser rumbo a Alcalá, donde descansará durante unos dias, que también tiene derecho...


2 comentarios:

Carlos dijo...

atiende tuka, la foto de tu amo y su brother, en txocoland

Tuka dijo...

Ira quien eh!!

Yo iba para Fernando Alonso pero nunca me compraron el coche de pedales...