lunes, 30 de agosto de 2010

Cambio de planes

    Hace 2 dias al pasar por Frederikshavn vimos la señal del ferry hacia Goteborg así que nos acercamos a preguntar precios, horarios a ver si nos cuadraba. Y nos cuadró. Decidimos dejar por el momento Dinamarca ya que lo más significativo de la principal península (Jutlandia) ya lo habíamos visto y decidimos cruzar al frente para continuar el viaje por Suecia. Hasta luego entonces.

    Pasamos la noche en Gotemburgo después de estar un rato por el centro, que tiene muchas tiendas y MCDonalds para aburrirse. La ciudad no es ninguna maravilla, muy moderna y con ambiente musical en la calle. Cenamos unas pizzas y a la caravana a dormir.

    Sábado. Entramos en la Suecia auténtica. Al dejar Goteborg vamos metiéndonos de lleno en los infinitos bosques y lagos que hay por todo este país. Sin desmerecer a Dinamarca, no hay color, nos quedamos con Suecia y sólo acabamos de entrar. El paisaje es en cada curva más espectacular y el cielo tiene una luz y colores a partir de las 6 de la tarde increíble, hay que verlo para hacerse una idea. El atardecer dura hasta cerca de las 10 en esta fecha. La primera parada fué Lacko Slott, un castillo a orillas del lago Vanern, el tercer lago más grande de Europa y donde se iba a celebrar una boda. Nosotros con el chándal y la gente pasando de etiqueta. Cosas de guiris.


    La tarde se puso fea, llovía mucho así que nos fuimos de alli al rato con dirección Granna, donde íbamos a dormir. Granna es famosa por fabricar los bastoncitos de caramelo que salen en las pelis de Navidad, pero a partir de ahora lo será porque tienen un bar donde hay Cruzcampo. ¡Olé! El pueblo está en la orilla de otro lago, el Vattern (vaya nombrecito) y el entorno es precioso.

Y además ponen los montaitos de gambas muy bien despachaos!!


    Hoy hemos hecho la turistada del día comprando bastones de caramelo pa tó quisqui. Ea, ya sabeis el regalito. Después hemos visitado Vadstena, un poco más adelante en la misma orilla y ha resultado una chulada de pueblo. El castillo es impresionante, y el centro de calles empedradas y casitas de colores muy guapo. Recomendable. Por último hemos puesto rumbo a Estocolmo, que ya que estamos por aquí, habrá que verlo, ¿no? Más lejos todavía... Y aquí estamos, mañana iremos al centro y ya os contaré.


jueves, 26 de agosto de 2010

La región de los lagos, el P.N. Rebild Bakker y Skagen

   Estos dos últimos dias han sido naturaleza pura. Ayer pasamos la mañana en Ry, un pueblecito dentro de la región de los lagos donde se puede hacer canoa, bici, senderismo,... Nosotros nos dedicamos a dar un paseo por los alrededores de un lago. Como todo por aquí, tan impecable como si fuera a estrenar.



Esta mañana nos hemos despertado en Skorping, junto al Parque Nacional de Rebild Bakker, así que hoy si hemos hecho una ruta a pie por zona más o menos montañosa, dentro de lo que se puede llamar montaña en un pais con una altura máxima de 175 metros...
Y ya por la tarde hemos llegado a Skagen, la parte más al norte de toda la península de Jutlandia, y allí hemos visto la lengua de arena a partir de la cual se encuentran los mares del Norte y Báltico y desde cuya punta se puede apreciar perfectamente la línea que separa ambas aguas y como chocan entre sí las dos corrientes.
Por último nos hemos dado una sesión del juego del verano aquí: las colchonetas de aire.

martes, 24 de agosto de 2010

Llegando a Dinamarca

    Hoy hemos pisado suelo danés por primera vez. Después de 4 días de camino por fín hemos llegado a escandinavia, donde el viento nos ha recibido con los brazos abiertos. El mar del norte está mosqueado y no veas como resopla. Por el camino hemos parado en Cáceres, Seignosse y Blois (Francia), Colonia, Bremen y Süderlugun (Alemania). Ya en Dinamarca, hemos estado hoy en Tonder, Ribe y en el fiordo de Ringkobing, donde vamos a pasar la noche. Aquí la lluvia viene y se va sin avisar, lo mismo sale el sol que te cae un chaparrón.

lunes, 16 de agosto de 2010

En busca del fresquito.

Este año nos vamos para el norte. Dinamarca es el destino elegido aunque dependiendo de cómo vayamos de tiempo, quizás nos de tiempo de ir a algún sitio más.