El ultimo puente estuvimos perreando por Portugal. Entramos por Rosal de la Frontera y pasamos esa primera noche en Beja, donde aparte de contemplar sus monumentos varios y su castillo, probamos el Pastel de Belén (tartaletas de crema) que estaban de muerte.
Desde ahí pusimos rumbo al dia siguiente hacia Porto Covo, un pueblecito con acantilados impresionantes, calitas mejores y casitas blanquiazules por todas partes.